La Guardia Urbana activa un dispositivo específico de control del tráfico en ocasión del inicio de curso

La Guardia Urbana está desarrollando, desde el 1 de septiembre, un dispositivo específico de control del tráfico para facilitar la fluidez de la circulación en toda la ciudad. A partir de mañana, además, se activa un operativo especial para controlar el transporte escolar a los entornos de los centros educativos.

Esta actuación -Operación otoño- se desarrollará hasta finales de septiembre, e incluye la operativa de control en materia de seguridad vial y una serie de acciones informativas y mensajes en los paneles informativos de la red viaria para concienciar a todos los usuarios de la necesidad y la obligación de respetar las normas.

Los agentes pondrán especial énfasis en la asegurar el cumplimiento de la normativa de circulación de los usuarios de bicicletas y los vehículos de movilidad personal. En el caso de las bicicletas, se recordará a los usuarios que está prohibido circular por aceras, andenes y paseos de anchura inferior a 4,75 metros. En el caso de los usuarios de vehículos de movilidad personal, se recordará que sólo pueden circular por las calzadas zona 30 y por carriles bici.

Como cada año, durante los primeros días del curso lectivo, se hace patente la necesidad de desarrollar una especial atención al tráfico en el entorno de los centros escolares mientras se alcanza la progresiva adaptación de los usuarios a la nueva situación de la circulación, después del periodo vacacional.

Este año, el dispositivo incluye la campaña específica de control y supervisión del transporte escolar y de menores de acuerdo con la planificación y coordinación del Servicio Catalán de Tráfico con las policías locales y Mossos. Por ello, se realizarán acciones de control de los medios de transporte que utilizan los alumnos de los centros de enseñanza, de ESO y de FP – Bachillerato y se controlarán los autocares y microbuses destinados al transporte escolar, así como los vehículos comerciales (furgonetas, etc.) que puedan realizar transporte escolar sin autorización.

Así, se prestará atención a la circulación, a la seguridad ya las condiciones administrativas de estos vehículos, comprobando que respetan las normas de tráfico durante su trayecto y que cumplen los requisitos documentales o técnicos a que están sometidos.